Zontes 368G: cuando un scooter se atreve a salir de la ciudad
¿Qué ocurre cuando un scooter decide mirar más allá del pavimento? La Zontes 368G llega con una propuesta poco convencional: combinar la comodidad y practicidad de un scooter con elementos propios de una motocicleta multipropósito. Para descubrir hasta dónde puede llegar esta combinación, Anonimoto se puso al mando de este particular modelo y lo llevó a distintos escenarios para comprobar cómo se comporta realmente en el día a día.
Desde el primer contacto, la 368G deja claro que no busca competir directamente con una moto trail ni convertirse en una máquina de enduro. Su apuesta es diferente. La combinación de una postura erguida, un manillar elevado, mayor despeje al suelo y suspensiones con más recorrido que las de un scooter tradicional le permite desenvolverse con soltura en calles irregulares, caminos de tierra y pequeños tramos de ripio. Es precisamente ese concepto híbrido el que termina convirtiéndose en una de sus principales fortalezas.
Una compañera pensada para la ciudad
En ciudad, Anonimoto encontró una motocicleta especialmente fácil de maniobrar. La configuración del tren delantero, junto con una posición de conducción muy similar a la de un scooter, permite realizar cambios de dirección con naturalidad y moverse con facilidad entre espacios reducidos. El manillar, además, queda por encima de los espejos de muchos automóviles, una característica que puede resultar especialmente práctica en el tráfico urbano.
Pero donde la Zontes 368G comienza a diferenciarse de un scooter convencional es en sus suspensiones. Con mayor recorrido y regulación, la motocicleta consigue absorber de mejor manera los baches, desniveles y desperfectos que forman parte de muchas calles latinoamericanas. Para Anonimoto, esta capacidad representa una ventaja importante para quienes utilizan la moto diariamente y no siempre encuentran pavimentos en buenas condiciones.
Versatilidad también en carretera
La versatilidad también aparece en carretera. Su motor entrega suficiente potencia para desenvolverse con soltura, mantener velocidades de crucero y reaccionar rápidamente en los adelantamientos. La respuesta permite incluso disfrutar de una conducción más dinámica cuando se selecciona el modo Sport, mientras que el modo Eco ofrece una alternativa más tranquila para quienes buscan una conducción relajada.
Un scooter que también puede tocar tierra
Uno de los elementos que más llamó la atención durante la prueba fue la posibilidad de ponerse de pie sobre unos pedalines, algo poco habitual en el mundo de los scooters. Esta posición permite bajar el centro de gravedad y entrega mayor control cuando el camino comienza a perder adherencia. Aunque la ergonomía no permite sujetar la motocicleta con las piernas de la misma manera que una moto de enduro o una trail tradicional, sí abre la puerta a recorrer caminos de tierra y sectores de ripio con mayor confianza.
Anonimoto fue claro respecto a las expectativas: la Zontes 368G no está diseñada para reemplazar una motocicleta trail ni para convertirse en una máquina de enduro. Su verdadero terreno está en aquellos recorridos donde una moto urbana tradicional podría quedarse corta: caminos de tierra, senderos sencillos, ripio y superficies con poca adherencia. Su mayor virtud está precisamente en ofrecer una alternativa práctica para quienes quieren salir ocasionalmente del asfalto sin renunciar a la comodidad de un scooter.
Tecnología para el día a día
La tecnología es otro de los puntos fuertes del modelo. Su pantalla permite acceder a una amplia cantidad de información, incluyendo velocidad, consumo, temperatura, presión de los neumáticos y voltaje de la batería. También incorpora TPMS, conectividad Bluetooth, control de tracción y la posibilidad de desconectar sistemas como el ABS y el control de tracción cuando las condiciones de conducción lo requieren. A esto se suma un sistema de cámaras que permite registrar imágenes del recorrido y funciones de conectividad con el teléfono.
La comodidad también está presente en los detalles. La Zontes 368G incorpora control crucero, puños calefactables, iluminación auxiliar, múltiples tomas USB y diferentes espacios de almacenamiento. Los comandos retroiluminados y las manillas regulables completan una propuesta que busca facilitar tanto el uso cotidiano como las escapadas fuera de la ciudad.
Frenado y sensaciones de conducción
En cuanto al frenado, Anonimoto llegó con ciertas dudas debido a la presencia de un único disco delantero, especialmente considerando el peso de la motocicleta. Sin embargo, durante la prueba comprobó que el sistema cumple correctamente con las exigencias del uso cotidiano y permite realizar frenadas firmes cuando es necesario.
Aspectos que podrían mejorar
No todo es perfecto. La protección aerodinámica podría ser mayor y el parabrisas deja espacio para mejoras, especialmente pensando en quienes quieran utilizar la moto durante largos recorridos en carretera. También existen aspectos que solo podrán evaluarse realmente con el paso del tiempo, como la confiabilidad a largo plazo y la experiencia de los propietarios después de acumular muchos kilómetros.
La altura también merece atención. Con una altura de asiento cercana a los 790 mm y una carrocería relativamente ancha, Anonimoto comprobó que para pilotos de menor estatura puede resultar más sencillo apoyar un solo pie completamente en el suelo en lugar de intentar llegar con ambos. Sin embargo, la ausencia de un estanque tradicional permite deslizarse lateralmente con facilidad para ganar apoyo cuando la motocicleta está detenida.
Un concepto diferente para el mercado chileno
Más allá de sus características técnicas, la Zontes 368G representa algo interesante para el mercado chileno: la llegada de un concepto que hasta ahora tenía muy pocas alternativas. Su propuesta apunta a quienes buscan una segunda motocicleta para desplazarse por la ciudad, pero que también quieren tener la posibilidad de escapar hacia caminos menos convencionales durante el fin de semana.
Para Anonimoto, ahí está precisamente el atractivo del modelo. No intenta ser la mejor motocicleta en una sola disciplina, sino ofrecer un equilibrio entre varias. Puede desenvolverse como scooter en ciudad, entregar suficiente rendimiento para carretera y, gracias a su despeje y suspensiones, enfrentar caminos de tierra con mayor comodidad que un scooter tradicional.
El equilibrio como principal fortaleza
Al finalizar la prueba, la conclusión de Anonimoto es clara: la Zontes 368G tiene sentido para quienes entienden y valoran su concepto. No pretende sustituir una trail, pero tampoco quiere comportarse como un scooter convencional. Su verdadera identidad está justamente en ese punto intermedio, donde la practicidad urbana se encuentra con el espíritu de aventura.
Porque a veces no se necesita una gran moto de aventura para escapar de la ciudad. Basta con tener una máquina que permita tomar un camino diferente cuando aparece la oportunidad.







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