CFMOTO 450MT en la Montaña | Ruta Alterna La Calera – Choachí
No todas las rutas empiezan en el mapa. Algunas comienzan en la necesidad de salir del ruido. Y en Bogotá, Colombia, escapar no significa ir lejos: significa subir. Esta vez, quien responde a ese llamado es Holguin Ride, tomando el control de una CFMOTO 450MT para enfrentar la montaña en la ruta alterna La Calera – Choachí.
La capital amanece fría, como suele hacerlo a más de 2.600 metros sobre el nivel del mar. El tráfico empieza a moverse, pero Holguin Ride ya apunta hacia los cerros orientales. Bogotá no es solo concreto y congestión; es también puerta directa a la aventura. Bastan unos minutos rumbo a La Calera para que el paisaje cambie y el aire se vuelva más limpio, más denso, más real.
La CFMOTO 450MT no está ahí por casualidad. Es una moto diseñada para este tipo de escenarios: terreno mixto, curvas técnicas, asfalto irregular y tramos destapados que ponen a prueba tanto a la máquina como al piloto. En la ruta alterna entre La Calera y Choachí, el camino deja de ser predecible. Hay piedra suelta, humedad, sectores angostos y vistas que obligan a bajar el ritmo.
Holguin Ride avanza con precisión. Sabe que en la montaña colombiana la confianza no reemplaza la técnica. La 450MT responde con estabilidad, buena absorción en la suspensión y un motor que entrega potencia controlable en subida. No es una moto de exhibición urbana; es una compañera pensada para este tipo de geografía, donde cada kilómetro exige lectura del terreno.
A medida que se acerca a Choachí, el paisaje se abre en verdes profundos y abismos cubiertos de vegetación. La niebla aparece y desaparece como si jugara con la visibilidad. Es allí donde la ruta se convierte en experiencia. No hay ruido de ciudad, no hay prisa. Solo montaña, motor y concentración.
Holguin Ride demuestra que Bogotá, Colombia, no limita la aventura; la impulsa. Tener una ruta como La Calera – Choachí tan cerca es un privilegio para cualquier rider. Es la posibilidad de salir del caos capitalino y, en cuestión de minutos, estar rodando en un escenario que mezcla desafío técnico y belleza natural.
No fue solo un recorrido en la CFMOTO 450MT. Fue una declaración de intención. La montaña exige respeto, la ruta alterna demanda habilidad y la moto responde cuando se le exige con criterio. Holguin Ride no busca simplemente llegar a un destino; busca dominar el trayecto.
Porque cuando la montaña llama desde los cerros de Bogotá y la ruta alterna hacia Choachí se abre frente a las ruedas, la decisión es simple: ajustar el casco, confiar en la máquina y dejar que cada curva escriba la historia.